Desafios 2015
El año 2015, comenzó en Bolivia con la incertidumbre que provocó la caída internacional del
precio del petróleo y derivados, los minerales, metales y de la soya, productos de exportación y base del superávit económico de los últimos años.
Rápidamente, el foco de atención paso a las próximas elecciones municipales. De
esta forma ha transcurrido cuarta parte
del año, sin novedades notorias en el país. Por lo menos así parecería.
En realidad, dentro del aparente relajado contexto
nacional, existen temáticas de muchísima
importancia que están sucediendo en la médula de nuestra sociedad. Mientras
tanto nos empapamos de una ironía subterránea, pues nos encontramos en el auge
de un movimiento que con mucha eficacia, fuerza y poder intenta reivindicar una
cultura “indigenista” pre-colonial abrazando tendencias posmodernistas e
importadas de la vanguardia progresista mundial. La conjunción final esperada, sería
una sociedad pluricultural, democrática, anti-patriarcal, descolonizada, pro ambientalista
y con respeto a todas las libertades y derechos humanos.
Suena muy bien juntar
tantos términos políticamente correctos, aún sin comprender su significado y
si son compatibles entre ellos. Lo importante, es que dan la sensación de modernidad, avance y desarrollo,
¿no es cierto? Pues, la Fundación Amamos Bolivia – Consciencia Social (FAB-CS), no se queda señalar errores desde atrás o se posiciona como vanguardia, ni
acompaña, ya que simplemente a través de la acción podemos cuestionar y proponer.
A nuestro entender,
el contexto cultural, político y social actual de lo que sucede en el entorno
nacional y sudamericano, es mucho más complejo de lo que se corrobora en primera
instancia. Existen cambios de magnitudes gigantescas y con connotaciones muy
diversas, que tomamos muy en cuenta. Con el afán de ser pulcros solo tomaremos
algunos puntos casuales esta vez.
Un tema, que a
ciencia cierta está en el ámbito, en situación candente es el feminismo y sus
nuevas formulaciones. Ya que los ángulos y la complejidad de tal tema no nos
permiten (ni tampoco es nuestra intención) abarcar todo esta gama de factores
que constituyen esta preocupación, nos embocamos a analizar ciertos aspectos
puntuales.
En estos días en los cuales, una tendencia o
una nueva idea se expande al mundo entero más rápidamente de lo que se ha
puesto en práctica dónde se haya originado, es increíblemente fácil copiar
aspiraciones, solicitudes y reclamos de una sociedad a otra. Esto se hace, de
manera diaria, de hecho a cada instante, se promueve que lo que es bueno allá
es bueno acá. Nos volvemos locos con la
originalidad de un argumento, la innovación de un planteo, la fuerza
carismática de algo que suena justo y nuevo. Pero es en extremo raro que se
analice si estas ideas son impermeables a la heterogeneidad de las culturas,
las idiosincrasias y las sociedades.
En estos días en los que no existe el gran relato
(falaz y unidimensional para los estándares actuales) lo que importa al universo pensantes es únicamente
la consistencia interna. Estos
conceptos están delimitados con el afán
de defenderse por sí solos, el único ataque a su solidez se puede hacer si alguien se equivoca al usarlo
de bandera incorrectamente. La idea es ingeniosa en extremo, pero peca de una
gravísima falla intelectual, pues su
aplicación universal es absolutamente falsa y peligrosa.
Nuestro interés
está, en reconducir con todas las armas que tengamos, algunas de estas tendencias
e ideas importadas. Analizar la
motivación de su planteamiento, la
validez de sus propuestas, y por último, aplicarla en nuestra sociedad, en
nuestro diario vivir y sobre todo, bajo nuestra única y compleja realidad. En
ese caso, tomamos en cuenta dos aspectos: lo importante y lo urgente. Lo primero
se abre a un debate interminable y lo segundo está a la vista. En cuanto a lo
que consideramos entre las nuevas tendencias feministas alrededor del mundo y la situación de nuestro
país, lo más apremiante en nuestro parecer es la erradicación de la violencia
intrafamiliar.
La razón de la
elección de este punto en concreto, viene dado porque el afán de búsqueda de igualdad
de oportunidades y derechos para ambos géneros no se cumplirá si no se elimina
la calamidad de nuestra sociedad en cuanto la cantidad y calidad de violencia
dañina generada diariamente. Y utilizamos la palabra violencia dañina, porque
no nos abstraemos a absurdos como la
simplificación de un término malvado, la violencia. Sino a sus formas en
que hacen daño y destruyen en su capa más íntima y nuclear a la sociedad. Así
también erradicamos otros preconceptos, como la victimización de género. La
apuesta es arriesgada, pues a nuestro parecer,
las cosas se hacen completas o mejor no se hacen. Nuestra empresa es
entender ese mal desde una visión integral
para dar con cada una de las causas que realmente producen esta
tragedia.
Nuestros
seminarios, nacieron con la profunda inquietud de romper con esquemas ,durísimos, no el papel misógino, ni la
sumisión femenina, ni las características de ciertos valores que ayudan la
transmisión de este flagelo. Sino las cosmovisiones que en todos los ámbitos
ayudaron a crear diferenciales conceptuales de entendimientos, a la destrucción de modelos que imponen
nuevas grietas en los hogares, al análisis de las ambiciones más profundas, a
los deseos y miedos que conjugados
conducen a desequilibrios profundísimos en el seno familiar.
No pretendemos sacar conclusiones, sino interrogantes.
Y también destrozar nuevos mitos (Que a través de la cantidad y calidad de exposición parecen verdades eternas e incuestionables),
que perpetuán un viejo enfrentamiento bajo nuevas condiciones. No tenemos
piedad con la ideología de género, que viene a
disimular los verdaderos fraccionamientos y a crear nuevos focos para la destrucción
absoluta de la sociedad, a través de la desintegración de la familia. En fin, tendremos éxito si realmente se
mueven esas plataformas, las cuales precisamente los nuevos vientos instalan
con demasiada habilidad. Queremos transgredir todo, y posiblemente haya pautas
y fórmulas más cercanas a conceptos vilipendiados. Lo que es seguro, no nos
importa la lógica interna, pues no vendemos verdades disfrazadas de
interrogantes disimulados; sino encontramos “verdades” para cuestionar con cada
pedazo de voluntad que tenemos.

